Este es uno de esos días en que te das cuenta de cómo ha avanzado
de rápido la tecnología y que si no estás a la par, “te deja el que te trajo”.
Bajo esa premisa empezó mi relación íntima con el
celular, a veces pienso que es una maldición, pero en otras ocasiones creo que
es una bendición.
Hace unos seis años atrás veía en las series de televisión como Smallville,
Fringe, Big Bang Theory, etc., que los protagonistas hacían inicialmente video
llamadas por medio del computador con el súper y mejorado Skype. Algo que me parecía
normal y para nada me emocionaba. Conforme fueron pasando los años, ya no eran
por la laptop, sino por medio del celular.
Y yo me decía ¡wow qué súper, poder hacer video llamadas
por medio de mi celular, es lo mejor! Y desde ahí empezó mi perdición y en
cierta medida la adicción a mi nuevo compañero de vida.
Sí como lo pueden leer, el celular es mi compañero de
vida, cualquiera diría ¿y a este baboso qué le pasa?, ¿cómo va a comparar un
objeto como un compañero de vida?, ¡es que está loco o qué!
Desde mi perspectiva, y no voy a decir “humilde”, porque sería
hipócrita de mi parte decir eso, ya que no cuadra con mi personalidad fashionista con destellos de geek.
Mi día normal es, teniendo en cuenta que sólo trabajo
medio tiempo por las tardes, me despierto por la mañana tipo 6:16 a.m., y ya no
le doy gracias al universo, Dios, Buda, Krisná o Shiva, de primeras, sino me
lanzo directamente a mirar mi celular; pero ¿por qué me sucede esto? Sencillo
porque es mi despertador y por ende es lo primero que quiero apagar al abrir
mis ojos, y si es que logro abrirlos, mi único interés es apagar la maravillosa
alarma con su fastidioso sonido “bib, bib, bib, bib, bib, bib”.
Pero bueno en definitiva no es tan grave, ya me despertó
mi querido y amado celular, y aunque a la hora de despertar no lo amo ni
poquito, pues simplemente me doy a la tarea de ahora sí armonizar mi alma,
darle gracias a Dios por este nuevo día, porque estoy vivo y todas esas cosas
que muchas personas muchos no creen o les vale verga, pero pues esa es mi forma
de proceder.
Pero mientras hago mi ritual de armonización y uso toda
mi concentración para así lograr algo, a los 5 minutos en alguna parte de mi
cabeza escucho una vocecita, obvio no de palabras no vayan a creer que estoy
para psiquiátrico, en fin.
Muy adentro de mi cabeza o sesera, una idea o voz me dice,
en modo algo dramático: quítale el modo avión al Iphone, miraaaa que hay cosas que no sabes y tus amigos ya
publicaron, estás desactualizado, no le diste like a esa idea tan genial de tu amigo, en fin, mil babosadas que
la gente publique.
Pero empieza esa voz a apoderarse de mi ser y cuando
menos me doy cuenta ya estoy pegado al celular y me digo, ¿qué estoy haciendo? ¡Mierda!
No me voy a dejar llevar por este aparato, voy a subir a hacer ejercicio en la
trotadora, me alisto y cuando ya estoy con los tenis puestos me digo, para no
perder los 20 minutos sólo trotando, voy a escuchar mis audios de iVoox y así
refuerzo mi inglés y sin darme cuanta o por
arte de magia vuelvo a caer.
Entonces me digo a mi mismo, ¿qué putas estás haciendo? Ya
supéralo no te dejes manejar por esa hermosa pantalla de alta definición y su
carcasa de color blanco, además de su alta capacidad para utilizar miles de
aplicaciones sin costo y ¡todas útiles! Mira que antes no tenías estas grandes
ventajas, ahora las tienes, ¡el poder es tuyo¡ buajajjaja y sin darme cuenta
estoy en Facebook.
Luego empieza otra parte de mi cerebro a decirme, deja de
ser flojo y sal ya de Facebook, usa los aplicativos que tienes y aprende, y
deja las babosadas para después, mira que debes encontrar un trabajo que te
pague más, ya no puedes andar de baboso diciendo a todo que no puedes, madura, estás
viejo, no jodas más con esa mierda.
Y así sucesivamente continúa mi día, entre peleas
mentales para no perder el tiempo en aplicaciones poco útiles, para utilizar mi
atención en las que sí son útiles, pero en definitiva sigo todo el día pegado al
celular, ya sea por x, y o z, y aún así me siento desactualizado, sobre todo
cuando voy a entre vistas de trabajo, pero eso es otro tema que les contaré
luego en mi próximo post.